domingo 26 de diciembre de 2010

¡.... de América y del mundoooo...!

dice la canción: Uruguayos campeones de América y del mundo / que en tierras tan lejanas supimos conquistar / para la patria amada el título glorioso de Campeón Mundial...




Ustedes saben que soy rayado, de Peñarol y del Barça. Pero ¿qué quieren que les diga? la celeste es la celeste, sobre todo cuando no está la roja deleitándonos de por medio. Y esto no va de fútbol. En todo caso iría de pelota, de béisbol, y no es el caso, aunque tengo en mente ver lo antes que pueda un documental de Martín Cuenca sobre bates y carreras en Cuba. Va de los últimos y entrañables días que pasé en La Habana con el Festival ya en su recta final y de cómo campeonamos otra vez.

No quiero repetirme pero así fue. Liberado me lancé a ver películas, bueno, ya saben, digamos que bajé al lobby del hotel con la intención de verlas y que algunas veces alcancé a llegar al cine. Cumplí con los amiguetes y salí más que satisfecho. Afinidades es una ópera prima que me sorprendió por valiente, correcta, muy bien actuada y, ahora que conozco la novela que da origen al guión, puedo decir que tal vez demasiado respetuosa con el texto madre de Reinaldo Montero. Todavía no tiene fecha en España.

La mitad de Óscar es sencillamente para mí un peliculón. Deliciosa, sorprendente, donde cada acción y cada plano, sin repetirse (sin repetirse sí), me llevó de manera natural a través de la historia y me contó muchísimas cosas. A poco que ustedes tengan puesto el chip del cine, el bueno, les hará sentir lo mismo. Se estrena en febrero.

El documental de David Moncasi Paquita y todo lo demás, que yo no había visto y que creo que estuvo en el festival de Málaga, al margen del muy buen rollo que surgió con él (y con Maribel, Pedro, Andrea, Marlene y otros afines con olfato para esto del cine), es un espectáculo en todos los sentidos y un documento antropológico de primera línea (yo sé de esto:-)

También me acerqué a ver Sin retorno, una opera prima argentina producida por Tornasol y Haddock con Sbaraglia y el infaltable Arturo Goetz que llega al correcta raspando y The Finishing Line un documental británico interesante sobre la vida de un hombre de color... negro que diría Les Luthiers, que queda parapléjico después de sufrir el ataque de un grupo neonazi (¿por qué digo neo? mmmhh... tema a revisar), y con enorme precisión y voluntad, quiero decir que llegué a tiempo, me presenté en un espacio teatral de La Habana Vieja para ver Ceremonial una obra compuesta por dos textos de Fernando Arrabal en la que trabaja Gaby Griffith la actriz cubana de Afinidades y verdaderamente la carrera mereció la pena.



Pero vamos a lo que iba porque al margen de las películas y los guiones, los paladares y los corros de ron (siempre después de pelear ridículamente contra la ventolera que frenaba la puerta del hotel que da al patio) también hubo una ceremonia de clausura, unos premios y una fiesta. Y aunque en la ceremonia tuve la sorpresa de encontrarme con la fotógrafa y amiga Cristina García Rodero (las risas vinieron porque los dos vivimos en Madrid y casi no nos vemos) y en la fiesta la extraña experiencia de conocer a la estrella de los culebrones venezolanos Fernando Carrillo y a la actriz neoyorkina Julia Stiles, la rubita de las pelis de Bourne pero a la que vengo siguiendo desde Ten Things I Hate About You y State and Main (resulta curioso hablar de cosas banales y en español, ella lo habla perfectamente, con una actriz de Hollywood a la que nunca imaginaste conocer sobre todo si tienes un bocadillo de pollo en la mano izquierda y un mojito en la derecha y acabas de decirle que eres de los Phillies a una fanática de los Mets), en lo referente al Festival en si, el do de pecho charrúa, esa media nacionalidad tan recuperada que tengo desde hace un tiempo, lo dimos ganando el primer premio del Festival con La vida útil de Fernando Veiroj, una delicia según palabras de Ariel Rotter que me queda por ver todavía, y en lo que a mi actividad concernía, dándole el primer premio de guión inédito a Clever de los también uruguayos Federico Borgia Stagnaro y Guillermo Madeiro Bonelli.

Yo lo sabía de antes, quiero decir desde unas horas antes cuando compartí desayuno con otros jurados, pero no me di cuenta de la trascendencia que puede tener que un Paisito como Uruguay con cuatro o cinco representantes en el festival se lleve dos de los premios más codiciados. Y aquí vuelve la pena de tener que decir "si TVE no se hubiera retirado"... Clever tendría más terreno hacia la pantalla recorrido.

Sin quejas y sin excusas. En Latinoamérica las ayudas, el dinero y el reconocimiento, incluso el talento de los cineastas y la factura de sus películas va por rachas, como los goles de Forlán, y a las malas están más acostumbrados que a las buenas. Esto no va a impedir que más tarde o más temprano esos guiones buenos que leí y esas películas hermosas con dificultades para encontrar distribuidor porque no se pliegan a sacrificar la idea frente al negocio acaben llegando al cine de su ciudad o a la pantalla de su televisor y se ganen el respeto y el aplauso de todos ustedes, como cuando en el fútbol se le hace el pasillo al campeón.

*Como nota a pie de página quiero decir que en guión inédito se le dio una mención al texto mexicano Workers de José L. Valle, que nos gustó a todos los del jurado y que a mí me hicieron tilín otros dos, argentinos ellos, Como funcionan casi todas las cosas de Esteban Garelli y Fernando Salem, y El cerrajero de Natalia Smirnoff, la directora de Rompecabezas.

El jurado de guión inédito del 32 Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana

Luis Vera (Chile), Eliseo Altunaga (Cuba), Ricardo Fdez Blanco (Uruguay), Nicolás Ordoñes (Colombia) y Luis Reneses (España)


y por supuesto algún día les hablaré de Juana Bacallao...


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4 comentarios:

  1. Ole, Ricardo! No hay nada como un buen festival de cine latinoamericano para refrescar el espíritu (el mojito también ayuda). Lo que no esperaba es que pusieran también "El planeta de los simios"! Digo... oops.
    *ruborizado*
    No he dicho nada. :D

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  2. Pues sí, Jose, fue una experiencia inolvidable (incluida la noche en que me sentí Charlton Heston :-)

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  3. Qué bueno lo que cuentas Ricardo, me alegro que todo fuera tan bien por allí. Estaré pendiente de estas pelis y aprovecho para buscar y ver Rompecabezas pq me la perdí. Un abrazo

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  4. Un abrazo también para ti Mar y ¡feliz y cinematográfico 2011!

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