viernes 3 de diciembre de 2010

El viento



El viento es fundamental y determinante en nuestras vidas. Hay vientos de cola que hacen que los aviones lleguen. No digo ¨lleguen antes¨ porque todos sabemos que no puede ser, que lo que nos regala el viento nos lo quitan los controladores o la compañía aérea y el Estado según dicen los controladores, que según el Estado y las compañías aéreas dicen esto a la vez que cuentan billetes. Nosotros mientras, pendientes del viento. El mismo que trae desolación y guerra (léase vientos de), olas de no menos cinco metros, casi siempre en Bilbao, y que arremete contra el pelotón para provocar abanicos en Le Tour de France (no podía faltar). Ese mismo viento es el que me mantiene mirando a la mar (ya saben que Alberti es mi favorito) por la ventana de mi habitación del Hotel Nacional de La Habana, Cuba (qué envidia ¿eh?) en vez de estar sentado en el malecón leyendo uno de los guiones del Premio Coral de guión inédito, del que soy jurado en esta edición. El mismo viento que se me escondió en la espalda, anoche, justo unos momentos antes de compartir fila de cine reservada (toma ya) con Gabo, Silvio, Mirta, Hanna y otras celebridades en el pase de Inauguración. Allí hubo cámaras de televisión a la entrada, afortunadamente para bien de todos y del cine discurso corto del eterno Alfredo Guevara y no al revés, presencia del ministro Abel Prieto y su melena, músicos de jazz y bailarines de los que hacen una noche inolvidable y película maxicana sobre la revolución a la que se le olvidaron pasar la tijera. Pero yo, que estaba en muy buena compañía, con gente que sabe de cine y de festivales como Reneses, Manolo Pérez, Luis Vera, Jorge Sánchez Sosa y el gran Eliseo Altunaga, estaba incómodo. El viento me mantenía acurrucado en el asiento del Teatro Karlos Marx cuando lo que yo quería era fintar a mi cobardía y aunque fuera temblando decirle a Gabo lo que he estado barruntando desde que leí sus libros por primera vez, espero que usted dure cien años, muchos más, maestro, y a Silvio que sus aceitunas, sus diez años de más y sus escaramujos me habían acompañado todo la vida. Y más cosas a los demás, claro, pero el viento no me dejó.


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3 comentarios:

  1. Joer paharo, qué cateto soy, no conozco a nadie de los que mencionas. ¿Silvio es Silvio el cantautor?
    ¿Te tienes que leer muchos guiones? ¿Ver muchas pelis? Hala, aupa y a disfrutar.

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  2. Bueno, se trata de Cuba y de cine. No te tienen por qué sonar los nombres del jurado que son en su mayoría gente de "la literatura y la administración" del cine latinoamericano. Los otros los conoces de sobra. Mucha gente llama Gabo a García Márquez y su relación con la revolución cubana es de sobra conocida, Silvio seguro que hay muchos en Cuba pero Silvio a secas sigue siendo uno: Silvio Rodríguez (lo que pasa es que tú te criaste con Siniestro Total, Auserón y gente de esa calaña jaja. Mirta Ibarra es la actriz de Fresa y chocolate y muchas otras y Hanna, aquí si que vas a flipar, es Hanna Schygulla... que habla español mejor que yo.

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  3. Guiones de salida seis. Mañana reunión y cada uno selecciona dos. Creo que el martes otro corte para dejar cuatro o cinco finalistas y sacar uno al final. No corresponde ahora que hable del nivel que hay o de si me han gustado pero ya te contaré. Es muy interesante. Intentaré a pesar de no contar con internet todo el rato hacer crónicas más o menos seguidas. Un abrazo y no pases frío!!

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